RUTAS POR EL SOMONTANO
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El río Vero ha sido durante milenios lugar de paso y de encuentro para pueblos y culturas diversas. Fue el enclave escogido por pequeños grupos humanos prehistóricos para cobijarse y alimentarse. Como testimonio de ello, se han conservado hasta la actualidad numerosas pinturas rupestres en el interior de cuevas y abrigos de las paredes del cañón del río Vero. Visitándolas es posible realizar un apasionante viaje a través de los últimos 40.000 años de presencia humana en tierras aragonesas y contemplar los tres estilos clásicos de la Prehistoria europea: Arte Paleolítico, Levantino y Esquemático.

Todo el conjunto de Arte Rupestre del Parque Cultural del Río Vero tiene la consideración de Bien de Interés Cultural y está declarado por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad.
Para introducirnos en el apasionante mundo de la prehistoria del Alto Aragón, nada mejor que iniciar esta ruta en Colungo visitando el Centro de Interpretación del Arte Rupestre. En él encontraremos toda la información necesaria para dirigirnos a los diferentes abrigos con pinturas rupestres existentes en el cañón del río Vero y conoceremos las claves que permiten comprender la evolución de los pueblos primitivos y sus manifestaciones culturales.

Tampoco debe faltar un paseo por las estrechas y laberínticas callejuelas que envuelvan la gótica iglesia parroquial, dedicada a Nuestra Señora del Pilar.

En Colungo tomaremos la carretera A-2205 en dirección a Arcusa. Su serpenteante trazado nos permitirá disfrutar de un paisaje de gran belleza, donde los conglomerados, vestidos de encinas y madroños, son atravesados por profundas gargantas como la de Fornocal.

Poco antes de llegar al collado de San Caprasio, a 9 km de Colungo, se encuentra el punto de inicio del sendero que conduce a los abrigos de Arpán y a la cueva de la Fuente del Trucho.

Después de recorrer 2,5 km, puede dejarse el vehículo a la izquierda de la carretera en el caso de que deseen visitarse los covachos del Tozal de Mallata. Tras admirar las pinturas rupestres existentes en estos abrigos, que al igual que Arpán y Barfaluy cuentan con servicio de visitas guiadas, resulta de gran interés continuar avanzando con el coche por la misma carretera. Junto al barranco de Portiacha existe un mirador, con amplio aparcamiento, desde el que puede disfrutarse del impresionante y salvaje cañón del río Vero.

Ya en la comarca de Sobrarbe continuaremos nuestra ruta en dirección al pequeño pueblo de Lecina, que ha sabido conservar un conjunto urbano de gran belleza y con sabor medieval. No debe faltar la visita a su afamada encina milenaria, a la que se accede, en tan sólo 10 minutos, por un sendero que parte de la plaza del pueblo. También hay que dirigirse a esta misma plaza, donde se encuentra la oficina de turismo, para tomar el sendero que se dirige a los covachos de Barfaluy.

Ya de regreso hacia Colungo puede completarse esta interesante ruta visitando la pequeña población de Asque, desde la que pueden realizarse diferentes excursiones, como visitar el abrigo con pinturas rupestres de Regacens o el Puente de Diablo sobre el barranco de las Gargantas.

Finalmente se llega al punto de inicio, Colungo. A escasos 1.000 m del pueblo y en dirección a Barbastro, puede dejarse el coche junto a una granja; será necesario atravesar la carretera y subir por un pequeño terraplén para acceder a un campo de almendros donde se encuentra el olivo milenario de Nadal.

Desde Alquézar o Radiquero también pueden iniciarse otros recorridos a pie, con el fin de visitar las pinturas rupestres de los abrigos de Chimiachas y Quizans, pasando por la pequeña población de San Pelegrín.


Más información

Visitas guiadas
Centro de Interpretación del Arte Rupestre en Colungo

Actividades para niños
Foto: Ignacio Pardinilla

Centro de Interpretación de Colungo
Foto: Ignacio Pardinilla

Recreación de la cueva de El Trucho
Foto: Ignacio Pardinilla
   
   
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