Arte Rupestre

Mapa de situación
Fuente del Trucho
Pinturas de Barfaluy
Ciervo de Chimiachas
Patrimonio Etnológico
Patrimonio Arquitectónico

El río Vero es un caso excepcional. En un espacio tan reducido se dan cita los estilos clásicos del arte rupestre prehistórico de Europa: arte paleolítico, levantino y esquemático. Por sus valores universales está declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO.

Más de 60 abrigos pintados convierten al Parque Cultural del Río Vero en un gran santuario al aire libre, donde las sociedades prehistóricas, desde hace unos 20.000 años, dejaron la huella del genio creador de nuestra especie: el arte, testimonio de su cultura, de sus creencias, de su universo mental, de su creatividad...

¿Eran creaciones rituales, obra de chamanes, magia,...?Su simbolismo se escapa al no poder acceder, desde hoy, a aquellas mentalidades, envolviendo este arte entre la magia y el misterio. Sensaciones que se perciben al contemplar el Vero y sus barrancos: el soberbio paisaje de una sierra agreste cortada a tajos por el río, sus vertiginosos acantilados tapizados de oquedades y poblados de leyendas sobrecogen.

Hace 22.000 años, en la Fuente del Trucho, los cazadores paleolíticos plasmaron en la penumbra de la cueva las únicas pinturas de este periodo en Aragón. Manos en negativo, adultas e infantiles, con los dedos replegados como si estuvieran mutilados-¿un código de comunicación, un acto ritual?-, hermosas cabezas de caballos y líneas de puntos que recorren la cueva, un gran santuario similar a los franco-cantábricos.

Una nueva explosión artística se extiende en la zona entre 12.000 y el 5.000 a.C: el arte levantino, obra de cazadores y recolectories que llegan hasta el Neolítico. La figura humana y las escenas son protagonistas de este arte naturalista practicado en abrigos expuestos a la luz. En el Vero, este estilo ofrece soberbias imágenes de ciervos, como Chimiachas y Arpán, o complejas escenas, como la captura ritual de un ciervo vivo en Muriecho.

Cada sociedad alumbra su arte y, hacia el 5.000 a.C, los agricultores y pastores neolíticos aportan el arte esquemático. Mallata, Barfaluy, Gallinera son algunos de las muchas estaciones que contiene el Vero. Se representan ciervos llevados por seres humanos, animales, grupos de personas, signos diversos y peculiares de este arte sintético que se prolonga durante toda la Edad del Bronce.