| COMO
SE CONTABAN
Nuestros antepasados
no contaban con los medios de comunicación que tenemos hoy
en día. Ahora utilizamos el teléfono y el ordenador
además de que las noticias y los hechos corren de una manera
vertiginosa. Para comprender la tradición oral tenemos que
cambiar el concepto de nuestra sociedad respecto a las sociedades
anteriores.
Los hombres salían a trabajar al campo y por los caminos
se encontraban unos con otros dando lugar a conversaciones y al
intercambio de historias si surgía el momento o había
alguna novedad, lo mismo ocurría con los pastores. Las mujeres
trabajaban en la casa y al cuidado de los hijos lo que implicaba
que cosían, si hacía buen tiempo lo hacían
en las puertas de las casas, iban al lavadero, salían a barrer
la calle etc; en esas situaciones se reunían con otras mujeres
dando lugar a reuniones improvisadas que servían de hilo
conductor para la tradición oral.
Pero uno de los lugares por excelencia donde se contaban muchos
mitos, leyendas e historias era alrededor del fuego, en la chaminera.
La cocina era el cuarto principal de las casas donde se juntaba
la gente cuando se hacía de noche para hablar de la jornada
y de los planes que había para el día siguiente, era
en el duro invierno cuando se pasaban muchas horas en el hogar.
Mientras las mujeres hacían calceta las historias discurrían
de padres a hijos, y en muchos casos los zagales pasaban
miedo escuchando episodios como el de la ronda de las almas de la
noche de Todos los Santos y la bruja que se descolgaba por la chimenea,
si a todo esto se le añadía un buen poncho la velada
se alargaba, y cuando los niños tenían que ir a dormir
nunca querían porque se divertían escuchando las historias
que allí se contaban.
De cada casa, familia, pueblo y persona surgían historias
que se contaban y perduraban tanto que han llegado hasta nuestros
días. Unos creían en ellas mas que otros pero no cabe
duda que las leyendas y los mitos han tenido una importancia clave
en muchas de las tradiciones y creencias del somontano.
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